Mujeres latinas famosas

. Algo sobre los últimos acontecimientos conocidos de acoso sexual a la mujer

2018.02.03 15:45 racortmen . Algo sobre los últimos acontecimientos conocidos de acoso sexual a la mujer

http://www.publico.es/sociedad/militar-denuncio-violacion-grupal-revela.html
La militar que denunció una violación grupal revela al juez otra agresión sexual
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Estamos buenos con los que se auto titulan de forma muy rimbombante, ''los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado'', acabo de verlos otra vez manifestándose revindicando la equiparación de su sueldo con las policías autonómicas, se ve que lo piolines cuando el 1-O se enteraron de lo que cobraban y salen a manifestarse, hacen lo mismo que otros hacen y que a veces son reprimidos por estos manifestantes de ahora y es que lo usual es ver solamente la paja en el ojo ajeno.
También me entero que un integrante de la banda latina ''los trinitarios'' cuando entraba esposado en un juzgado y vigilado por dos guardias civiles; de improviso les da un empujón y se escapa corriendo, le estaban esperando en un coche y además pusieron otro delante de la puerta para que no pudieran seguirles, la justificación es que hay pocos medios para realizar esta actividad, tal vez haya pocos medios pero yo me atrevería a decir que poco o nada preparados para resolver una situación así, me recuerda la famosa imagen de EL LUTE saliendo con el brazo enyesado y con dos guardias civiles a cada lado.
Dejo para el final el escabroso tema de la violación grupal a una soldado, hay que tener ganas de ser soldado desde luego pero ella sabrá por que quiere serlo, tal vez motivos familiares o económicos; no creo que se crea eso de servir a la Patria.
Parece que el procedimiento fue el usual, le echaron burundanga en la cerveza cuando se descuido y a partir de ahí no se acuerda de nada; se nota que a estos militares eso de la patria, el honor y tal y tal se lo pasan por el forro de los cataplines.
Ahora llega el espinoso tema de que hacer ante una situación de violencia extrema donde la indefensión es evidente, vemos estos días y a mi me sorprende mucho, la multitud de situaciones de este tipo donde la mujer ni ha protestado, ni ha denunciado ni ha tomado ninguna otra decisión justo cuando ocurrieron los hechos; ahora empieza a aparecer un goteo continuo de denuncias en el mundo del cine, de la moda etc etc; lo de acudir a la justicia es un recurso licito desde luego, una cajera de un supermercado que sufrió un incidente por parte de un cliente, investigo con las cámaras la grabación, lo identificaron y le ha denunciado, muy bien por ella, ole¡¡ pero sospecho que no es, mas bien no ha sido, lo usual, hay múltiples causas de todo tipo.
La solución que yo tomaría no puedo decirla aquí, no porque no me atreva a decirlo aunque no se si se me dejaría ponerlo, simplemente creo que es irreproducible, un padre en EEUU, durante el juicio se lanzó al cuello del acusado y si no lo detienen me imagino lo que hubiera pasado, la violencia de la venganza puede llegar a ser incontrolable.
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2016.08.03 13:08 EDUARDOMOLINA La genealogía del CADTM y de su lucha contra la deuda ilegítima: los orígenes. Entrevista a Éric Toussaint, portavoz y fundador de la red internacional del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM).

http://iniciativadebate.org/2016/08/03/la-genealogia-del-cadtm-y-de-su-lucha-contra-la-deuda-ilegitima-los-origenes/
Primera parte de la entrevista «Genealogía del CADTM y de las políticas contra la deuda»
En esta entrevista se explica la genealogía de la lucha contra la deuda, de las y los que abogaron por su anulación, así como de la creación empírica, al servicio de los combates políticos, de los conceptos de ilegitimidad, ilegalidad, y del posible carácter odioso de las deudas públicas. Así mismo, cómo el Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM) —antes Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo— vio necesaria la alianza con las fuerzas de la oposición y de los movimientos sociales, cuyas ideas y personas, una vez llegadas al gobierno, podrían cuestionar y desmantelar la deuda y su «sistema». No obstante, la prioridad absoluta para el CADTM es el fortalecimiento de la acción de las y los de abajo en lugar de actuar como lobby.
Desde África hasta Latinoamérica, las auditorías con participación ciudadana fueron una fuente de esperanza, sin embargo, en su mayoría, resultaron decepcionantes al ser olvidadas por los opositores que se volvieron gobernantes. Aunque el comportamiento de los dirigentes con respecto al orden financiero es decisivo…empero, a veces hubo auditorías que tuvieron un gran éxito. Recordemos la auditoría de la deuda soberana griega, una experiencia repleta de intrigas y de desenlaces inesperados, con pocas opciones. Cuando la ilusión de una nueva cooperación internacional, como hubiese sido la celebración de una nueva conferencia de Londres para la deuda griega demandada por Alexis Tsipras, se desvanece por ingenua, se imponen, según Éric Toussaint, actos soberanos unilaterales, como condición sine qua non para poder invertir la relación de fuerzas.
Publicamos entra entrevista dividida en 5 partes:
  1. La genealogía del CADTM y de las luchas contra las deudas ilegítimas: los orígenes
  2. Los primeros terrenos de experimentación del método CADTM para combatir las deudas ilegítimas: los ejemplos de Ruanda y de la República Democrática del Congo.
  3. Argentina: la continuación de la lucha contra la deuda ilegítima.
  4. De las esperanzas frustradas al éxito en Ecuador. Los ejemplos de Sudáfrica, Brasil, Paraguay y Ecuador
  5. Grecia: la ambigüedad de los dirigentes con respecto al orden financiero y a la deuda.
  6. La genealogía del CADTM y de las luchas contra las deudas ilegítimas: los orígenes
Benjamín Lemoine: ¿Cómo comenzó su implicación en las luchas contra las deudas ilegítimas?
Éric Toussaint: Fui profesor de historia y de ciencias sociales entre 1975 y 1994 en la enseñanza secundaria, en institutos públicos, técnicos y profesionales. Siendo profesor en Lieja, en los años 1980, me vi confrontado con la crisis de la deuda de este municipio de 200.000 habitantes. Una deuda que había alcanzado un nivel catastrófico y que implicaba un plan de austeridad extremadamente duro para esa época. Y eso me llevó, con un grupo de colegas y de diferentes categorías de trabajadores, a analizar los orígenes de la deuda que le era reclamada a la ciudad de Lieja. Al mismo tiempo, había estallado la crisis de la deuda del Tercer Mundo: México se había declarado en cesación de pagos en 1982. En Latinoamérica, en particular, se tomaron varias iniciativas para oponerse al pago de una deuda impagable durante esos mismos años. Asimismo, en África, el tema de la deuda fue liderado por el joven presidente de Burkina Faso Thomas Sankara, a partir de 1985. Eso me llevó a considerar, con las otras personas que fundaron conmigo el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) en Bélgica en 1990, [1] que éste era un tema transversal, nuevo, y que justificaba la creación de una organización específica, a imagen de otras organizaciones muy conocidas como Greenpeace o Amnistía Internacional. La idea era partir de un problema determinado, para luego abordar los problemas de la sociedad y del sistema capitalista global. Este comité, que al comienzo era una estructura esencialmente belga conocida por sus publicaciones en francés, tuvo un eco importante en Francia, en Suiza y África francófonas, y en Haití, a tal punto que nuestra organización está implantada, en este momento, en más de 30 países.
En relación a mis actividades en la enseñanza, y a pesar de que trabajaba a tiempo completo en la secundaria, continué mis estudios e hice un doctorado en ciencias políticas en las universidades de Lieja y de París VIII en 2004. Mi tesis trató sobre los retos políticos que conlleva la intervención del Banco Mundial y del FMI en los países en desarrollo. [2]
B. L.: ¿Estuvo comprometido políticamente antes de su experiencia en Lieja?
E. T.: Me comprometí en política siendo muy chico. En mayo de 1968, todavía no había cumplido los 14 años y desde 1967 ya era activista en mi liceo. En esa época, vivía en un pueblo de mineros del carbón que, en su gran mayoría, eran inmigrantes (polacos, italianos, españoles, griegos…). Pero mis padres, maestros en el pueblo, no eran en absoluto marxistas. En la biblioteca familiar no había ni un solo libro marxista. Mi padre era un miembro muy activo del partido socialista. Mis padres eran antirracistas, pacifistas e internacionalistas. Me movilizaron los problemas raciales y fui muy sensible a las luchas llevadas a cabo en Estados Unidos por Malcom X y Martin Luther King, aunque me atraía más la posición de Malcom X. Me sentía totalmente solidario con los trabajadores que luchaban por sus derechos mediante huelgas y manifestaciones. Participé en las que se hicieron contra las armas nucleares y contra la guerra del Vietnam. En mayo de 1968, seguía muy de cerca lo que pasaba en París. Leía muchísimo: de Mao al Che Guevara, pasando por el Manifiesto Comunista y otras lecturas políticas de diferentes corrientes marxistas. Eso me condujo a unirme a la corriente trotskista de la IV Internacional desde el año 1970. En Francia, la organización miembro de la IV Internacional era la Liga Comunista (que luego fue la Liga Comunista Revolucionaria) impulsada por Alain Krivine y Daniel Bensaïd. En junio de 1970, me fui en autostop a París con un amigo de mi edad al encuentro de esa organización. Iba a cumplir los 16 años. Comencé a leer los principales análisis de León Trotsky que me permitieron comprender la degeneración de la Unión Soviética, y por qué era necesaria una política mundial y una revolución permanente.
En el seno de la Cuarta Internacional, ¿existía sensibilidad sobre la cuestión de la deuda o, por el contrario, era una posición aislada?
El CADTM fue creado en 1990. Ernest Mandel, uno de los principales dirigentes de la IV Internacional con el que colaboraba activamente, se había pronunciado en 1989 por la anulación de la deuda del Tercer Mundo. [3] Además, en 1989, a iniciativa de la Liga Comunista Revolucionaria de Francia, se puso en marcha una coalición con personalidades como el cantante Renaud y el escritor Gilles Perrault. La coalición se llamó «Ça suffat comme ci» [¡Ya Basta!] Y fue una respuesta unitaria amplia a la iniciativa tomada por François Mitterrand de convocar para el bicentenario de la Revolución Francesa una reunión del G7. Iniciativa que fue tomada por la izquierda en general como una provocación. Renaud, que sentía apego y una cierta admiración por Mitterrand, entró en conflicto y en crisis de confianza con ocasión del bicentenario. Sin embargo, se celebró un enorme concierto gratuito en Vincennes con Renaud, su colega sudafricano Johnny Clegg y la Mano Negra. Asistieron 150.000 personas y en la manifestación al menos 80.000. Esa coalición tenía como objetivo principal reivindicar la anulación de la deuda del Tercer Mundo. El texto fundador del CADTM en Bélgica fue el redactado, en 1989, por militantes de la Liga Comunista Revolucionaria y por Gilles Perrault: el Llamamiento de la Bastilla para la anulación de la deuda del Tercer Mundo [4]. Por lo tanto hay una filiación bastante clara, en cuanto a corriente política, con respecto al problema de la deuda, particularmente con respecto a la deuda del Tercer Mundo. Esa enorme campaña de 1989 fue sin embargo marginada en Francia por el éxito de SOS Racismo. El lugar de «Ça suffat comme ci» fue ocupado, algunos años más tarde, por SOS Racismo y Harlem Désir. Este último tenía en esa época, los años 1990, relaciones regulares con el CADTM. Fue también el caso de Arnaud Montebourg, responsable, como diputado socialista en la Asamblea Nacional, de la evasión fiscal y de la ayuda al desarrollo. Cuando apareció SOS Racismo, éste retomó la fórmula de los grandes conciertos gratuitos y de las manifestaciones, y trató de ocupar ese ámbito. En 1996, hubo un nuevo florecimiento del tema de la deuda en Francia en el momento del G7 de Lyon. Estaban allí Bill Clinton, Jacques Chirac, Tony Blair, etc. El colectivo que se puso en marcha en Lyon se llamó «Les autres voix de la planète» [Las otras voces del planeta], que era el título de la revista del CADTM. En esa contra cumbre del G7, el CADTM tuvo un papel clave en los análisis y en el contenido de la declaración final. Fue también el CADTM que financió a la única persona liberada de la coalición «Les Autres Voix de la Planète», encargada en Lyon de preparar la contra cumbre unitaria.
Deudas del Sur, deudas del Norte
Durante esos años, ¿hubo una clara diferencia, en las luchas, entre la deuda de los países del Norte y la deuda de los países del Sur?
Sí, a la deuda de los países del Norte no se la consideraba, en 1990, como un tema clave. Pero para mí, esa deuda ya era importante. Con respecto a la actual situación, la deuda pública se disparó cuando varios países para rescatar a sus bancos socializaron sus pérdidas bancarias, y esto se produjo cuando llegó a Europa, en 2007-2008, la crisis que había estallado en Estados Unidos un año antes. Estuve convencido, de inmediato, con otras y otros miembros del CADTM, que era necesario tener en cuenta la nueva dimensión que tomaba la cuestión de la deuda pública en los países del Norte. Y lo hicimos antes de que fuera evidente para muchos. Porque hay que recordar que, en 2008-2009, José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, propuso como primera reacción una política que podía hacer pensar en un cambio neokeynesiano. De hecho, solo se trataba de amortiguadores sociales totalmente momentáneos, ya que los gobiernos del Norte tuvieron mucho miedo de que un cuestionamiento del sistema tomara un carácter masivo y activo. Por ejemplo, en Francia, Nicolas Sarkozy lanzó primas para apoyar a la industria del automóvil. Una parte del movimiento altermundista y de la izquierda en sus diferentes componentes no se dio cuenta que muy pronto, bajo el pretexto del aumento de la deuda pública, se desarrollaría una ofensiva extremadamente brutal de austeridad. Y esa ofensiva realmente fue percibida a partir de 2010 y de la famosa crisis griega, cuando los grandes medios de comunicación la llamaron «crisis de las deudas soberanas». Solo fue una amplia operación de comunicación para esconder lo esencial, es decir la continuación de la crisis bancaria y de toda una serie de iniciativas del Banco Central Europeo, de los gobiernos de los países europeos y también de Estados Unidos para socorrer a los bancos con la ayuda de las finanzas públicas. En un artículo de 2008, [5] anunciaba muy claramente lo que pasaría en 2010, cómo se irían desarrollando los acontecimientos. Resumiendo, como CADTM, estábamos preparados a lo que efectivamente se produjo. Por otra parte, publicamos dos libros que dan testimonio de lo acontecido perfectamente: La crisis global, en 2011 (http://anticapitalistas.org/IMG/pdf…) y La deuda o la vida: Europa en el ojo del huracán, en 2011 (http://www.cadtm.org/La-deuda-o-la-vida). Este último recibió el premio al libro político en la feria del libro político de Lieja de ese mismo año. También realizamos seminarios e intentamos convencer a varios movimientos de poner en marcha un frente europeo para el cuestionamiento del pago de la deuda a partir de 2010.
Entre los años 1980, con «Ça suffat comme ci», y 2007-2008, pasaron una veintena de años. Sin embargo, la diferente percepción entre la deuda del Norte y la deuda del Sur persiste. ¿Cómo se puede explicar?
Hay un lazo muy fuerte entre el CADTM y lo que se llama la corriente tercermundista. Esta corriente corresponde a los años 1960 y 1970. [6] El CADTM estuvo relacionado con personalidades comprometidas en la corriente tercermundista y personalmente tuve contactos muy estrechos con figuras del tercermundismo como Ahmed Ben Bella (el primer presidente de Argelia independiente, derrocado en 1967 por Boumédiène), [7] François Houtart, Gus Massiah, André Gunder Frank, Theotonio dos Santos… El CADTM colaboró también con Susan George [8] que escribió abundantemente sobre la deuda en los años 1990, así como con el escritor Gilles Perrault a partir de su compromiso con el Llamamiento de la Bastilla, en 1989. Este autor se implicó muchísimo con la publicación de su libro Notre ami le roi [9] y en la defensa de Abraham Serfaty, [10] quien era prisionero político en las mazmorras de Hassan II. A estos contactos y estos temas, agrego a René Dumont, [11] figura emblemática del tercermundismo en el ámbito de la ecología. Entre las y los que se acercaron al CADTM, a comienzos de la década 1990, había personas que tenían 60, 70 años, que se habían movilizado por la solidaridad con el Tercer Mundo o que habían sido dirigentes. El CADTM está también relacionado a redes internacionales surgidas en las luchas de los años noventa, por ejemplo Via Campesina que nació en 1993, la Marcha Mundial de Mujeres que se creó a finales de esa década, Jubileo Sur nacido en 1999, ATTAC a partir de 1998-1999. Estos movimientos convergieron en la creación del Foro Social Mundial en 2001, del que el CADTM es uno de los fundadores.
En el transcurso de su evolución, el CADTM sufrió una mutación: pasó de ser una organización del Norte solidaria con el Sur, a ser una red Norte-Sur de acción sobre las alternativas al sistema-deuda.
Durante la asamblea mundial celebrada a fines de abril de 2016 en Túnez, el CADTM, conservando su sigla, decidió por unanimidad cambiar su denominación y llamarse desde ese momento «Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas». La moción adoptada argumentó el cambio de denominación debido a lo siguiente: «La adaptación que proponemos se justifica por la evolución del trabajo realizado por el CADTM tanto en el ámbito internacional como en el nacional. El CADTM se creó en 1990, en plena crisis de la deuda del Tercer Mundo, para reclamar la anulación de la deuda de los llamados países tercermundistas. A partir de los años 1990, el término Tercer Mundo se fue utilizando cada vez menos especialmente por la desaparición del Segundo Mundo, el bloque del socialismo real, y como consecuencia de las diferentes evoluciones al interior de la categoría Tercer Mundo —los llamados países en desarrollo que engloban a los países emergentes BRIC, PMA, PPME, etc—. Con la crisis de 2008 y sus repercusiones, el trabajo del CADTM se extendió progresivamente a las deudas públicas de los países del Norte, sin dejar de trabajar exigiendo la anulación de las deudas de los países del “Tercer Mundo”. Hemos mostrado cómo el “sistema-deuda” somete tanto a los pueblos del Sur como a los pueblos del Norte. Para luchar contra ello, desde hace 5 años el CADTM desarrolló una nueva sección de acción y reflexión sobre el problema de las deudas privadas ilegítimas: deudas ligadas a los microcréditos en el Sur cuyas primeras víctimas son las mujeres, de los campesinos, de los estudiantes, de las familias expulsadas de sus viviendas por los bancos, etc. El concepto de deuda ilegítima permite englobar las deudas del Sur y del Norte, las públicas y las privadas a la vez.»
Recordemos que el CADTM está implantado mayoritariamente en los países llamados «en desarrollo»: 15 países de África (véase http://www.cadtm.org/Africa,279), 6 países de Latinoamérica y Caribe (véase http://www.cadtm.org/America-latina-y-el-Caribe,838), 2 países de Asia del Sur (India y Pakistán). Con respecto a los países más industrializados, el CADTM está presente en 6 países europeos (véase http://www.cadtm.org/Europa,6487) y en Japón.
Notas
[1] En Bélgica, las personas morales que contribuyeron a la fundación en 1990 del CADTM provenían de diversos horizontes y testimonian el carácter plural de nuestra organización: movimientos de educación popular como Equipes Populaires —mouvement d’éducation permanente lié au Mouvement ouvrier chrétien—, Fondation Joseph Jacquemotte, Fondation Léon Lesoil, Union des Progressistes juifs de Belgique; sindicatos como los dos regionales de la CGSP, Central General de los Servicios Publicos —la de Liège y la de Limbourg—, la totalidad del sector Enseñanza de la CGSP, la regional de Amberes de la ACOD Onderwijs, la Federación de los metalúrgicos de la Provincia de Lieja; ONG como Peuples solidaires, GRESEA, Forum Nord-Sud, Centre Tricontinental, Socialisme sans Frontières, FCD Solidarité Socialiste, Oxfam Solidarité, Centre national de Coopération au Développement; comités de solidaridad como Comité Mennan Men-Haïti, Comité Amérique centrale de Charleroi; movimientos para la paz como la Coordination nationale d’action pour la paix et la démocratie —CNAPD—, VREDE; partidos políticos como el Partido obrero socialista y el Partido comunista; y una asociación femenina “Refugio para mujeres maltratadas y sus hijos”. El Partido obrero socialista (más tarde convertido en la LCR), sección belga de la Cuarta internacional, tuvo un papel importante en la creación e impulso del CADTM, aunque siempre con una gestión plural muy firme.
[2] Éric Toussaint, tesis doctoral en ciencias políticas presentada en 2004 a en las universidades de Lieja y de Paris VIII, Enjeux politiques de l’action de la Banque mondiale et du Fonds monétaire international envers le tiers-monde, 2004. Disponible en http://www.cadtm.org/Enjeux-politiques-de-l-action-de. Véase también: http://www.diffusiontheses.f50749…
[3] Véase Ernest Mandel, «La dynamique infernale de la spirale de l’endettement», Inprecor, abril de 1986 Voir http://www.cadtm.org/La-espiral-infernal-de-la-deuda yhttp://www.ernestmandel.org/new/ecr…
[4] Véase http://www.cadtm.org/Acerca-del-CADTM
[5] http://cadtm.org/Union-sagrada-para-una-sagrada
[6] Véase: http://www.cadtm.org/Eric-Toussaint-Lo-que-es, http://cadtm.org/Le-CADTM-et-la-cooperation-au, http://cadtm.org/Le-CADTM-et-la-cooperation-au,13144
[7] Éric Toussaint, «En recuerdo de Ahmed Ben Bella, primer presidente de la Argelia independiente, muerto el 11 de abril de 2012 a la edad de 96 años», http://cadtm.org/En-recuerdo-de-Ahmed-Ben-Bella
[8] https://es.wikipedia.org/wiki/Susan…
[9] http://www.gallimard.fCatalogue/G…
[10] https://es.wikipedia.org/wiki/Abrah…
[11] https://es.wikipedia.org/wiki/Ren%C…
Bejamin Lemoine es investigador en sociología en el CNRS (Consejo Nacional de Investigaciones de Francia), especializado en la cuestión de la deuda pública y de las relaciones entre los Estados y el orden financiero. Una versión resumida de esta entrevista ha sido publicada en el número especial «Capital et dettes publiques», de la revista SavoiAgir nº 35, marzo de 2016.
Traducido por Griselda Pinero
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2016.05.21 18:59 ShaunaDorothy ¡Abajo la rapiña imperialista! ¡Por movilizaciones obreras contra el TLC, el ALCA y las privatizaciones! ¡Ninguna confianza en el PRD burgués! (1 - 2) (2003)

https://archive.is/DCQwx
Abajo la rapiña imperialista!
¡Por movilizaciones obreras contra el TLC, el ALCA y las privatizaciones!
¡Ninguna confianza en el PRD burgués!
Reproducido de Espartaco No. 20, primavera-verano de 2003.
El pasado 31 de enero, más de 100 mil manifestantes llenaron el enorme Zócalo de la Ciudad de México para protestar contra la brutalidad del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLC). Esto fue porque el pasado primero de enero entraron en vigor las cláusulas del TLC que abren a la rapiña del "libre comercio" a todos los productos fundamentales de la economía agropecuaria excepto el maíz, el frijol y la leche. Al mismo tiempo, el gobierno de Vicente Fox está en medio de una campaña inhumana por retirar todos los subsidios al campo (hoy, ¡el subsidio gubernamental al campo en México es una décima parte del subsidio en EE.UU.!). Los manifestantes eran en su gran mayoría campesinos, pero también confluyeron miles de obreros organizados en contingentes sindicales, tanto del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) como de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), y grandes cantidades de estudiantes y ciudadanos individuales que se solidarizaron con las demandas campesinas. Días después, el 5 de febrero 19 manifestantes fueron violentamente golpeados y arrestados por los granaderos por colocar en el Ángel de la Independencia una manta en oposición al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). Mientras tanto, la prensa nacional e internacional de todos los colores da cuenta todos los días de la desesperada situación que enfrenta el campo mexicano. El nombre de una de las organizaciones campesinas que ha surgido en los últimos meses deja bien clara la situación: "¡El campo no aguanta más!"
El inicio del TLC el primero de enero de 1994 estuvo marcado por el levantamiento del EZLN en Chiapas, con su denuncia del "libre comercio" como un "acta de defunción de las etnias indígenas en México, que son prescindibles para el gobierno". Siendo un país con aproximadamente cinco millones de campesinos pobres y sin tierra —en gran parte indígenas horriblemente oprimidos—, apenas unas 4 mil personas poseen el 56 por ciento de la tierra cultivable. Sin financiamiento suficiente, con técnicas de producción obsoletas, e incluso ancestrales, incapaces de competir en el mercado capitalista, la mayor parte de los agricultores produce fundamentalmente para el autoconsumo, y el ingreso mensual promedio del campesino es de menos de 500 pesos. En estas condiciones, millones de campesinos son forzados a abandonar su tierra y emigrar a la ciudad, donde enfrentan un destino de mendicidad, ambulantaje y prostitución. Sólo a la Ciudad de México, arriban 600 campesinos cada día.
Durante casi toda la década pasada, las maquiladoras sirvieron como pequeña válvula de escape para la explosividad del campo, atrayendo a la población rural que emigraba a los centros industriales en busca de un ingreso regular —aunque fuera raquítico—. Tan sólo de 1997 a 2001, el número de obreros maquiladores creció de unos 800 mil a un millón 240 mil. Pero incluso antes de la actual recesión económica, la industria podía emplear sólo a una ínfima parte de la población rural que era echada de sus tierras. Ahora se ha cerrado esa válvula, con despidos masivos y cierres de plantas a través del país y en proporciones aún mayores en la franja fronteriza. Tan sólo en 2001, según la Universidad Obrera, hubo en el país 810 mil despidos, de los cuales 310 mil se dieron en las maquiladoras. Estos despidos han afectado sobre todo a la mujer obrera, que constituye la mayoría de la fuerza de trabajo en las maquiladoras.
La firma del TLC se dio como parte de la ofensiva capitalista a escala mundial detonada por la destrucción contrarrevolucionaria de la URSS en 1991-92, una gigantesca derrota para los trabajadores que dio forma al mundo en el que todavía hoy vivimos. Es un mundo en el que el arrogante imperialismo estadounidense se ve a sí mismo como omnipotente y recorre el planeta misiles en mano confiado en que no va a encontrar ninguna oposición real. En ausencia del poderoso "enemigo común" que los imperialistas de EE.UU., Europa Occidental y Japón veían en la Unión Soviética, las rivalidades económicas entre ellos han pasado a primer plano.
Es como parte de esta competencia furiosa que el imperialismo estadounidense necesita cercar económicamente su "patio trasero" (es decir el México capitalista) para dejar afuera a sus rivales y quedar acreditado como la única potencia imperialista que puede saquear este territorio a voluntad. Para un país atrasado como México, la apertura comercial frente a un país imperialista como EE.UU., con su industria agrícola altamente avanzada y productiva, sólo puede significar una condena a muerte por hambre de miles de campesinos y una profundización aún mayor de la subyugación política y la rapiña económica. Así mismo, la "libre competencia" con EE.UU. exige al capitalismo mexicano un recrudecimiento en su campaña por la "competitividad", que es el eufemismo que usan los portavoces del capital para referirse a su guerra permanente contra los sindicatos y las conquistas obreras. Y es que son precisamente la mano de obra barata y la brutalidad de las condiciones de trabajo permitidas en el México burgués lo que atrae a los voraces capitalistas de EE.UU., España y otros países en busca de ganancias.
Al mismo tiempo, la burguesía mexicana busca desesperadamente complacer a sus amos imperialistas vendiendo la industria nacionalizada a la iniciativa privada. A excepción de la energía eléctrica y el petróleo, prácticamente toda la industria estatal ha desaparecido —Altos Hornos, Concarril, la Fábrica Nacional de Máquinas-Herramientas, etc.—. Todavía está fresca la experiencia de Ferrocarriles Nacionales, que después de la privatización despidió a cuatro quintas partes de sus trabajadores. Más aún, la espantosa crisis de Argentina, un país donde las industrias clave habían sido privatizadas, muestra claramente a dónde lleva el camino que ordena el FMI —¡más del 60 por ciento de la población vive por debajo del nivel oficial de pobreza!—. Como decía un evocativo cartel publicado por el SME: "si privatizar es la cura, ¿por qué Argentina agoniza?"
Los marxistas defendemos a la industria nacionalizada contra la actual embestida privatizadora, que es un intento por elevar la tasa de explotación de los obreros y las ganancias de los capitalistas, especialmente con el pillaje por los imperialistas a través del TLC. Las nacionalizaciones del petróleo y la industria eléctrica fueron un golpe al imperialismo, y estamos por el derecho de los países coloniales y semicoloniales a explotar sus propios recursos naturales. Como explicó Trotsky en "México y el imperialismo británico" (1938) refiriéndose a la expropiación petrolera: "la expropiación es el único medio efectivo para salvaguardar la independencia nacional y las condiciones elementales de la democracia". A fin de cuentas, la única forma de obtener la emancipación frente al imperialismo consiste en la expropiación de toda la burguesía y la construcción de una economía planificada mediante la revolución socialista.
Como tendencia internacional, los espartaquistas nos hemos opuesto desde el principio al TLC, del mismo modo como hoy nos oponemos a su intensificación y a su extensión al resto de América Latina bajo la forma del ALCA. No basta "renegociar" tal o cual cláusula, ¡hay que echarlo abajo! Cuando el tratado empezó a negociarse entre los gobiernos de Carlos Salinas y Bush padre en 1991, las secciones de México, Estados Unidos y Canadá de la Liga Comunista Internacional (LCI) emitimos una declaración internacionalista de oposición al tratado (ver "Alto al TLC, rapiña a México por el imperialismo EE.UU.", Espartaco No. 2). Tomando como punto de partida el interés indivisible del proletariado mundial, la declaración trinacional explica:
"Lejos de ‘liberar’ el comercio a escala internacional, el tratado tiene como meta el establecimiento de un coto de caza privado para la burguesía imperialista estadounidense, sus socios menores canadienses y sus lacayos en la clase dominante mexicana. Ya desde los tiempos de la Primera Guerra Mundial, Lenin señalaba que los estrechos límites del estado-nación capitalista se habían convertido en una traba para el desarrollo de las fuerzas productivas, dando origen a una lucha por una nueva repartición del mundo. Los diversos ‘mercados comunes’ de ningún modo superan esto, sino que intensifican las rivalidades interimperialistas. Nosotros los trotskistas, los comunistas, luchamos por la integración económica del mundo sobre bases socialistas. Pero el TLC es un paso reaccionario hacia la guerra comercial mundial (y de ahí a una guerra armada). El pacto comercial con México es la respuesta del imperialismo estadounidense al IV Reich y a Japón, S.A."
Para luchar contra las privatizaciones y el TLC es necesario movilizar el poder social de la clase obrera: ¡Por movilizaciones obreras para detener el TLC y el ALCA!
¡Por la revolución obrera! ¡Por una federación socialista de las Américas!
La historia del capitalismo latinoamericano ha sido una de constantes oscilaciones entre el proteccionismo populista y la retórica nacionalista, por un lado, y la apertura comercial del "libre mercado" por el otro. Alternativamente, la burguesía de estos países recurre al populismo, temerosa del descontento de las masas, y protege su industria con barreras arancelarias y subsidios. Entonces, bajo la presión política del imperialismo y por su propia ineficacia interna, este modelo fracasa y la burguesía recurre nuevamente al liberalismo del "libre mercado", entregando la economía a los imperialistas, que en pocos años fracasa también al destruir al mercado interno y condenar a las masas a un empobrecimiento aún mayor, y el ciclo vuelve a comenzar. El ascenso de gobernantes burgueses con retórica populista como Chávez en Venezuela y el socialdemócrata Lula en Brasil apunta hacia esto último. Las únicas constantes en esta inhumana rueda de la fortuna son la subyugación frente al imperialismo y la miseria humana de millones de campesinos y trabajadores.
México es un país capitalista atrasado, política y económicamente dependiente de los imperialistas estadounidenses. Ha habido a lo largo de las últimas décadas una inversión masiva de capital imperialista. Esto se ha traducido en un desarrollo desigual y combinado; las condiciones de subyugación ancestrales del campo coexisten con una infraestructura industrial moderna y correspondientemente, con un proletariado urbano joven, poderoso y dinámico. La mayor parte de esas industrias modernas que se han levantado en suelo mexicano no le pertenecen a una burguesía nacional desarrollada correspondientemente, sino al imperialismo extranjero (estadounidense en su mayor parte). Por eso, la burguesía nacional de países como México tiene el control del poder estatal, pero es socialmente débil y está condenada a vivir dependiendo de sus patrones imperialistas, enfrentando al mismo tiempo a un proletariado moderno y poderoso y a una masa de campesinos descontentos en su propio territorio.
A diferencia del viejo campesinado, la clase obrera moderna se encuentra en una relación directa con los medios de producción (y generación de ganancia) más dinámicos y productivos de la sociedad: tiene, pues, el poder social necesario para emprender victoriosamente la lucha por la emancipación de todos los explotados y oprimidos. Así, es este proletariado industrial moderno, resultado de la inversión y de la sed de ganancias del capitalismo, el que puede convertirse en su sepulturero. En última instancia, la burguesía nacional teme mucho más a la movilización de "sus propias" masas, que a sus amos estadounidenses.
Pero si la subordinación de los panistas a los dictados de Estados Unidos es franca y bien conocida, existen otras fuerzas capitalistas de ideología nacionalista que se presentan como una alternativa a esta subyugación descarada y proponen en cambio una subyugación más "digna". Este es el caso del PRD, fundado por viejos dirigentes priístas como Cuauhtémoc Cárdenas en oposición al giro "neoliberal" del PRI en la década de 1980.
Hoy, los funcionarios perredistas conceden medidas mínimas de bienestar social en las entidades que gobiernan (como los subsidios a los adultos mayores de López Obrador en el DF), que en contraste con las medidas descaradamente antipopulares de los panistas (como el incremento del IVA), los hacen parecer amigos de las masas. Este partido nacionalista ha sido desde su origen un polo de atracción para toda la "izquierda" reformista, que sueña con una solución nacionalista burguesa a las reivindicaciones democráticas más candentes. Pero el PRD no es más que un partido burgués comprometido a la perpetuación de la dominación capitalista. Por eso mismo tampoco puede poner en duda la subordinación de México al imperialismo estadounidense.
Esto se ha reflejado explícitamente en la posición del PRD respecto al TLCAN, al que este partido no se opone, limitándose a pedir que su capítulo agrario se renegocie en términos menos desfavorables. Cuando el tratado se firmó en 1991, Cuauhtémoc Cárdenas habló de un fantasioso "tratado alternativo" de libre comercio con el imperialismo que incluyera un "estatuto social" y "normas comunes sobre derechos laborales, sociales y medioambientales" (Canadian Tribune, 21 de enero de 1991). Cárdenas ofrece sus políticas populistas burguesas como una forma más factible de crear una "convergencia de intereses nacionales" con los imperialistas yanquis, ya que "únicamente un gobierno mexicano con...credenciales nacionalistas impecables" puede hacer que la clase obrera acepte "compartir" las consecuencias (Foreign Policy, primavera de 1990). Esta política no es el resultado de una traición encubierta ni de la corrupción de tal o cual dirigente, sino que es la consecuencia lógica e ineludible de su carácter de clase. Pese a que ocasionalmente el PRD utiliza la movilización popular para situarse mejor en su competencia con sus rivales burgueses, este partido ha mostrado sobradamente que está perfectamente dispuesto a reprimir todo intento de los oprimidos de rebelarse contra las injusticias inherentes al capitalismo. Así, el gobierno perredista de la Ciudad de México reprimió sistemáticamente las manifestaciones de la huelga estudiantil de 1999-2000 en defensa de la educación gratuita, trató repetidamente de descarrilarla por medios políticos, y finalmente apoyó el reaccionario "referéndum" que las autoridades universitarias usaron para "justificar" la brutal represión del 6 de febrero, además de mandar a sus propios granaderos en apoyo a la Policía Federal Preventiva para romper la huelga. Fue este gobierno quien ordenó el sangriento desalojo de los residentes de Xochimilco el otoño pasado. Hoy, el gobierno del DF ha llegado al extremo de solicitar la asesoría del cerdo racista Rudolph Giuliani, que como alcalde de Nueva York se hizo famoso por sus medidas policiacas de estado de sitio, incluyendo el famoso caso de Amadou Diallo, un inmigrante africano inocente y desarmado, que murió acribillado con 41 tiros a manos de la policía de Giuliani —¡esto es lo que significa su famosa "tolerancia cero"!—.
Pero si bien a fuerza de macanazos muchos jóvenes activistas han ido perdiendo sus ilusiones en que el PRD burgués pueda actuar directamente como un defensor genuino de los intereses de los oprimidos, en ausencia de un movimiento obrero combativo y prominente, muchos siguen viendo con esperanza a las organizaciones campesinas como el EZLN o los ejidatarios de Atenco para que actúen como un centro del movimiento de resistencia popular. Para ellos, el proletariado no es más que otro sector oprimido, o en todo caso un aliado potencialmente útil. La ausencia de un movimiento obrero combativo que atraiga a los miles de jóvenes que hoy buscan la dirección de los zapatistas subraya el papel reaccionario de las actuales direcciones procapitalistas del movimiento sindical.
En realidad, el campesinado por sí solo no tiene ni el poder social ni el interés objetivo para convertirse en la vanguardia de la emancipación general. Por eso está destinado a seguir políticamente a una de las dos clases fundamentales de la sociedad urbana moderna: el proletariado o la burguesía. En el contexto de una lucha frontal entre la clase obrera y la burguesía, los campesinos pobres pueden ser un aliado importante del proletariado, pero como lo mostró la experiencia de la revolución mexicana de 1910, en ausencia de un proletariado movilizado independientemente, el movimiento campesino está condenado a regresar a la órbita de la política burguesa (ver "Un análisis marxista de la Revolución Mexicana de 1910", Espartaco No. 12). Un ejemplo contemporáneo de esto es la guerrilla del EZLN que a lo largo de su historia, en cada disyuntiva política de relevancia nacional (como las elecciones), ha seguido sistemáticamente la dirección política del PRD. A pesar de sus recientes y justificadas denuncias al PRD por haber votado a favor de la infame "ley [anti]indígena" en el Senado, la estrategia fundamental del EZLN es presionar al gobierno burgués en turno. El EZLN no cuestiona al capitalismo —la raíz de la miseria en la ciudad y en el campo— sino que plantea reformarlo mediante la presión de las masas. Los comunistas llamamos a defender al EZLN y las demás guerrillas izquierdistas del terror estatal burgués, pero también combatimos toda ilusión en que puedan constituir una dirección independiente del movimiento social contra la burguesía.
Una de las bases fundamentales de la economía agrícola de autoconsumo es el ejido. En su cruzada por abrir completamente el campo mexicano a la rapiña imperialista, el gobierno de Salinas aprobó en 1991 la reforma al artículo 27 constitucional que permite a los terratenientes privados comprar, arrendar o enajenar la propiedad ejidal, supuestamente para hacer la tierra más competitiva. Pero la mayor parte de las tierras ejidales son infértiles: laderas rocosas o valles semidesérticos como las "Tierras flacas" descritas en la famosa novela de Agustín Yáñez. La pérdida de estos ejidos priva a sus propietarios de su delgada base de subsistencia, y los condena a una vida de extrema miseria en las ciudades, ya que el dinero que podrían obtener a cambio de sus ejidos apenas alcanza para mantener a una familia por uno o dos meses.
Los comunistas nos oponemos al despojo forzoso de tierras de los campesinos pobres y nos solidarizamos con sus luchas contra los terratenientes y el gobierno, como hicimos cuando el gobierno de Fox pretendía expropiar las tierras ejidales de San Salvador Atenco para construir un aeropuerto. Sin embargo, entendemos que la conservación de las actuales condiciones de la propiedad ejidal no es ninguna panacea. Como escribimos en un volante de julio pasado:
"A diferencia de muchos intelectuales pequeñoburgueses y seudoizquierdistas, nosotros no romantizamos las actuales condiciones de pobreza, aislamiento y atraso del campo mexicano. Queremos que los avances de la tecnología —como educación, tractores, irrigación, comunicaciones, etc.— estén al alcance de la población rural elevando su nivel de comodidad, productividad y cultura. Es imposible llevar esto a cabo dentro del marco del capitalismo: un sistema basado en la producción de ganancias para un puñado de patrones y la miseria de la inmensa mayoría."
—reimpreso en "Atenco: campesinos detienen la expropiación de Fox", Espartaco No. 19, otoño de 2002.
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/privatizacion.htm
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2015.07.15 14:34 qryq 2º Encuentro Mundial de Movimientos Populares en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Intervención de Francisco I (1)

Hermanos y hermanas, buenas tardes.
Hace algunos meses nos reunimos en Roma y tengo presente ese primer encuentro. durante este tiempo los he llevado en mi corazón y en mis oraciones. Y me alegra verlos de nuevo aquí, debatiendo los mejores caminos para superar las graves situaciones de injusticia que sufren los excluidos en todo el mundo.
Gracias, Señor Presidente Evo Morales, por acompañar tan decididamente este Encuentro. Aquella vez en Roma sentí algo muy lindo: fraternidad, garra, entrega, sed de justicia.
Hoy, en Santa Cruz de la Sierra vuelvo a sentir lo mismo. Gracias por eso.
También he sabido por medio del Pontificio Consejo Justicia y Paz, que preside el cardenal Turkson, que son muchos en la Iglesia los que se sienten más cercanos a los movimientos populares. Me alegra tanto ver la Iglesia con las puertas abiertas a todos ustedes, que se involucre, acompañe y logre sistematizar en cada Diócesis, en cada Comisión de Justicia y Paz, una colaboración real, permanente y comprometida con los movimientos populares. Los invito a todos, obispos, sacerdotes y laicos, junto a las organizaciones sociales de las periferias urbanas y rurales, a profundizar ese encuentro.
La Biblia nos recuerda que Dios escucha el clamor de su pueblo y quisiera yo también volver a unir mi voz a la de ustedes: las famosas "tres T": tierra, techo y trabajo, para todos nuestros hermanos y hermanas. Lo dije y lo repito: son derechos sagrados. Vale la pena, vale la pena luchar por ellos. Que el clamor de los excluidos se escuche en América Latina y en toda la tierra.
Primero de todo, empecemos reconociendo que necesitamos un cambio. Quiero aclarar, para que no haya malos entendidos, que hablo de los problemas comunes de todos los latinoamericanos y, en general de toda la humanidad. Problemas que tienen un matiz global y que hoy ningún Estado puede resolver por sí mismo. Hecha esta aclaración, propongo que nos hagamos estas preguntas:
¿Reconocemos, en serio, que las cosas no andan bien en un mundo donde hay tantos campesinos sin tierra, tantas familias sin techo, tantos trabajadores sin derechos, tantas personas heridas en su dignidad?
¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando estallan tantas guerras sin sentido y la violencia fratricida se adueña hasta de nuestros barrios? ¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando el suelo, el agua, el aire y todos los seres de la creación están bajo permanente amenaza?
Entonces, si reconocemos esto, digámoslo sin miedo: necesitamos y queremos un cambio.
Ustedes -en sus cartas y en nuestros encuentros- me han relatado las múltiples exclusiones e injusticias que sufren en cada actividad laboral, en cada barrio, en cada territorio. Son tantas y tan diversas como tantas y diversas sus formas de enfrentarlas.
Hay, sin embargo un hilo invisible que une cada una de las exclusiones. No están aisladas, están unidas por un hilo invisible. ¿Podemos reconocerlo? Porque no se trata de esas cuestiones aisladas. Me pregunto si somos capaces de reconocer que esas realidades destructoras responden a un sistema que se ha hecho global. ¿Reconocemos que ese sistema ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza?
Si esto es así, insisto, digámoslo sin miedo: queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos...
Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana madre tierra, como decía San Francisco.
Queremos un cambio en nuestras vidas, en nuestros barrios, en el pago chico, en nuestra realidad más cercana, también un cambio que toque al mundo entero porque hoy la interdependencia planetaria requiere respuestas globales a los problemas locales. La globalización de la esperanza, que nace de los Pueblos y crece entre los pobres, debe sustituir a esta globalización de la exclusión y de la indiferencia.
Quisiera reflexionar con ustedes sobre el cambio que queremos y necesitamos.
Ustedes saben que escribí recientemente sobre los problemas del cambio climático. Pero esta vez, quiero hablar en un cambio en otro sentido. Un cambio positivo, un cambio que nos haga bien, un cambio -podríamos decir- redentor. Porque lo necesitamos. Sé que ustedes buscan un cambio y no sólo ustedes: en los distintos encuentros, en los distintos viajes he comprobado que existe una espera, una fuerte búsqueda, un anhelo de cambio en todos los pueblos del mundo. Incluso dentro de esa minoría cada vez más reducida que cree beneficiarse con este sistema, reina la insatisfacción y especialmente la tristeza.
El tiempo, hermanos, hermanas, el tiempo parece que se estuviera agotando; no alcanzó el pelearnos entre nosotros, sino que nos ensañamos con nuestra casa. Hoy la comunidad científica acepta lo que desde hace mucho tiempo denuncian los humildes: se están produciendo daños tal vez irreversibles en el ecosistema. Se está castigando la Tierra, a los pueblos y a las personas de un modo casi salvaje. Y detrás de tanto dolor, tanta muerte y destrucción, se huele el tufo de eso que Basilio de Cesarea -uno de los primeros teólogos de la Iglesia- llamaba <>, la ambición desenfrenada de dinero que gobierna. Ese es el <>. El servicio para el bien común queda relegado. Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad interhumana, enfrenta pueblo contra pueblo y, como vemos, incluso pone en riesgo esta nuestra casa común, la hermana madre tierra.
No quiero extenderme describiendo los efectos malignos de esta sutil dictadura: ustedes los conocen. Tampoco basta, con señalar las causas estructurales del drama social y ambiental contemporáneo. Sufrimos cierto exceso de diagnóstico que a veces nos lleva a un pesimismo charlatán o a regodearnos en lo negativo. Al ver la crónica negra de cada día, creemos que no hay nada que se pueda hacer salvo cuidarse a uno mismo y al pequeños círculo de la familia y los afectos.
¿Qué puedo hacer yo, cartonero, catadora, pepenador, recicladora frente a tantos problemas si apenas gano para comer? ¿Qué puedo hacer yo, artesano, vendedor ambulante, trabajador excluido, si ni siquiera tengo derechos laborales? ¿Qué puedo hacer yo, campesina, indígena, pescador, que apenas puedo resistir el avasallamiento de las grandes corporaciones? ¿Qué puedo hacer yo desde mi villa, mi chabola, mi población, mi rancherío, cuando soy diaramente discriminado y marginado? ¿Qué puede hacer ese estudiante, ese joven, ese militante, ese misionero que patea las barriadas con el corazón lleno de sueños pero casi sin ninguna solución para su problemas?
Pueden hacer mucho. Puede hacer mucho. Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden hacer mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de las "tres T". ¿De acuerdo? Trabajo, techo y tierra. Y también, en su participación protagonista en los grandes procesos de cambio, cambios nacionales, cambios regionales, cambios mundiales. ¡No se achiquen!.
Segundo. Ustedes son sembradores de cambio. Aquí en Bolivia he escuchado una frase que me gusta mucho: "proceso de cambio". El cambio concebido no como algo que un día llegará porque se impuso tal o cual opción política o porque se instauró tal o cual estructura social. Dolorosamente sabemos que un cambio de estructuras que no viene acompañado de una sincera conversión de las actitudes y del corazón termina a la larga o a la corta por burocratizarse, corromperse y sucumbir. Hay que cambiar el corazón. Por eso me gusta tanto la imagen del proceso, los procesos, donde la pasión por sembrar, por regar serenamente lo que otros verán florecer, reemplaza la ansiedad por ocupar todos los espacios de poder disponibles y ver resultados inmediatos. La opción es por generar procesos y no en ocupar espacios. Cada uno de nosotros no es más que una parte de un todo complejo y diverso interactuando en el tiempo: pueblos que luchan por una significación, por un destino, por vivir con dignidad, por "vivir bien", dignamente, en ese sentido.
Ustedes desde los movimientos populares, asumen las labores de siempre motivados por el amor fraterno que se rebela contra la injusticia social. Cuando miramos el rostro de los que sufren, el rostro del campesino amenazado, del trabajador excluido, del indígena oprimido, de la familia sin techo, del emigrante perseguido, del joven desocupado, del niño explotado, de la madre que perdió a su hijo en un tiroteo porque el barrio fue copado por el narcotráfico, el padre que perdió a su hija porque fue sometida a esclavitud; cuando recordamos esos "rostros y esos nombres", se nos estremecen las entrañas frente a tanto dolor y nos conmovemos, todos nos conmovemos... Porque "hemos visto y oído" no la fría estadística sino las heridas de la humanidad doliente, nuestras heridas, nuestra carne. Eso es distinto a la teorización abstracta o la indignación elegante. Eso nos conmueve, nos mueve y buscamos al otro para movernos juntos. Esa emoción hecha comunitaria no se comprende únicamente con la razón: tiene un plus de sentido que sólo los pueblos entienden y que da su mística particular a los verdaderos movimientos populares.
Ustedes viven cada día empapados en el nudo de la tormenta humana. Me han hablado de sus causas, me han hecho parte de sus luchas, ya desde Buenos Aires, y yo se lo agradezco. Ustedes, queridos hermanos, trabajan muchas veces en los pequeño, en lo cercano,en la realidad injusta que se les impuso y a la que no se resignan, oponiendo una resistencia activa al sistema idolátrico que excluye, degrada y mata. Los he visto trabajar incansablemente por la tierra y la agricultura campesina, por sus territorios y comunidades, por la dignificación de la economía popular, por la integración urbana de sus villas y asentamientos, por la autoconstrucción de viviendas y el desarrollo de infraestructura barrial, y en tantas actividades comunitarias que tiende a la reafirmación de algo tan elemental e innegable como el derecho a las "tres T": tierra, techo y trabajo.
Ese arraigo al barrio, a la tierra, al oficio, al genio, ese reconocerse en el rostro del otro, esa proximidad del día a día, con sus miserias, porque las hay, y sus heroísmos cotidianos, es lo que permite ejercer el mandato del amor, no a partir de ideas o conceptos, sino a partir del encuentro genuino entre personas. Necesitamos instaurar esta cultura del encuentro, porque ni los conceptos ni las ideas se aman. Nadie ama un concepto, nadie ama una idea; se aman las personas. La entrega, la verdadera entrega surge del amor de los hombres y mujeres, niños y ancianos, pueblos y comunidades... rostros, rostros y nombres que llenan el corazón. De esas semillas de esperanza sembradas pacientemente en las periferias olvidadas del planeta, de esos brotes de ternura que lucha por subsistir en la oscuridad de los excluidos, crecerán árboles grandes, surgirán bosques tupidos de esperanza para oxigenar este mundo.
Veo con alegría que ustedes trabajan en lo cercano, cuidando los brotes; pero a la vez, con una perspectiva amplia, protegiendo la arboleda. Trabajan en una perspectiva que no sólo aborda la realidad sectorial que cada uno de ustedes representa y a la que felizmente está arraigado, sino que también buscan resolver de raíz los problemas generales de pobreza, desigualdad y exclusión.
Les felicito por eso. Es imprescindible que, junto a la reivindicación de sus legítimos derechos, los pueblos y las organizaciones sociales construyan una alternativa humana a la globalización excluyente. Ustedes son sembradores del cambio. Que Dios les dé coraje, les dé alegría, les dé perseverancia y pasión para seguir sembrando. Tengo la certeza que tarde temprano vamos a ver los frutos.
A los dirigentes les pido: sean creativos y nunca pierdan el arraigo a lo cercano, porque el padre de la mentira sabe usurpar palabras nobles, promover modas intelectuales y adoptar poses ideológicas, pero, si ustedes construyen sobre bases sociales, sobre las necesidades reales y la experiencia viva de sus hermanos, de los campesinos, de los trabajadores excluidos y las familias marginadas, seguramente no se van a equivocar.
La Iglesia no puede ni debe estar ajena a este proceso en el anuncio del Evangelio. Muchos sacerdotes, monjas y agentes pastorales cumplen una enorme tarea acompañando y promoviendo a los excluidos de todo el mundo, junto a cooperativas, impulsando emprendimientos, construyendo viviendas, trabajando abnegadamente en los campos de salud, el deporte y la educación. Estoy convencido que la colaboración respetuosa con los movimientos populares pueden potenciar estos esfuerzos y fortalecer los procesos de cambio.
 CONTINUARÁ... 
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2015.06.17 01:06 burtzev [Argentina] Diez meses de control obrero en Madygraf Ten months of workers' control at Madygraf Español/English Cross post from r/worldanarchism

El mundo ha sido testigo de una serie de crisises económicos ya que el nuevo milenio . Un país, Argentina , ha sido golpeado particularily dura , después de haber sufrido una crisis casi perpetua desde 1998. Como se espera que las clases altas y las empresas internacionales han hecho todo lo posible para descargar el dolor en las espaldas de los trabajadores y los pobres.
En Argentina , sin embargo la gente comenzó a luchar. En lugar de aceptar su destino , cuando los centros de trabajo cerraron los trabajadores comenzaron a ocupar los locales y comenzar la producción por su cuenta, haciendo caso omiso de los antiguos jefes. La más famosa de estas expropiaciones fue la fábrica de cerámicas Zanon , ahora conocido como FaSinPat ( Fábrica Sin Patrones - Fábrica Sin Patrones ) . Es el tema de la película documental ' The Take '.
Desde el comienzo de la crisis más de 180 lugares de trabajo , algunos de ellos muy grande, han sido expropiadas por sus trabajadores . Lo que está sucediendo es mucho una revolución libertaria en cámara lenta. Esta es la historia de uno de ellos , el gráfico funciona fábrica Madygraf . Desde la revista española Diagonal ...
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*Diez meses de control obrero en Madygraf *
En Argentina, hace 10 meses, la empresa multinacional Donnelley se transformó en Madygraf, una fábrica ocupada y gestionada por sus trabajadores.
“Estamos demostrando que una planta puede producir sin patrones”. Son palabras de Agustín, técnico de Madygraf, una fábrica gráfica ocupada y gestionada por sus trabajadores desde hace diez meses en Argentina, en el cordón industrial al norte de Buenos Aires.
El 11 de agosto de 2014, los trabajadores del turno mañana de la empresa gráfica Donnelley llegaron como todos los días a trabajar. Pero esta vez se encontraron una nota pegada en la puerta: estaba cerrada. La empresa norteamericana dejaba de producir y abandonaba el país, presentando una quiebra fraudulenta y dejando a más de 400 familias en la calle.
Los trabajadores se fueron concentrando en los portones de la fábrica y reunidos en asamblea decidieron ingresar y ponerla a producir. Poco después, Donnelley se transformó en MadyGraf, tomando este nombre en homenaje a Mady, la hija de uno de los trabajadores que ayudó a organizar la resistencia.
Donnelley es una empresa multinacional que integra el ranking de las 500 Fortune y cotiza en el índice Nasdaq. Su actividad está centrada en la impresión gráfica y servicios relacionados; cuenta con sedes en Norteamérica, Europa y América Latina.
Nuevas voces, nuevas fuerzas
El control obrero en Madygraf no cayó del cielo. Fue posible por una resistencia obrera organizada durante varios años. Los trabajadores recuperaron su comisión interna [comité de empresa], se enfrentaron a la burocracia del sindicato, se relacionaron con otras luchas, fueron conquistando confianza y sumando aliados. En este camino, una de las experiencias más novedosas fue la formación de una Comisión de mujeres, con familiares de los trabajadores que se pusieron al frente de la lucha y descubrieron sus propias voces.
“Para nosotras organizarnos en el 2011 fue una novedad, saber que las mujeres se podían organizar, que las mujeres no eran eso que el sistema implica, un ama de casa de la puerta para dentro, que no existía libertad para la mujer, ni derechos. Nosotras empezamos a organizarnos, no solamente para ayudar a nuestros compañeros, sino también para dar una lucha por nosotras mismas”, explica Anahí, de la Comisión de mujeres de Madygraf.
Después de la ocupación de la fábrica, la asamblea cedió un lugar para la Comisión de mujeres, donde se instaló una sala de juegos, se dan clases de apoyo y talleres de arte. Esto lo llevan adelante junto con docentes y activistas de organizaciones de izquierda como el PTS. Las familias participan como parte de la lucha, y hasta se formó un coro de niños, los Pequeños de pie, con los hijos de los trabajadores.
Poner a producir la fábrica también permitió fortalecer los lazos de solidaridad con otros sectores. Estudiantes de la Universidad de Buenos Aires formaron un centro de prácticas de Trabajo Social dentro de MadyGraf. Estudiantes de ingeniería colaboran con los obreros en cuestiones técnicas de la producción.
La gestión obrera de la fábrica cambió la vida de todos. La enfermera de la fábrica, Alcira, decía en una entrevista: “Cuando entramos disminuyó mucho el nivel de estrés. Bajó el absentismo y bajaron los accidentes.”
Solidaridad y amistad obrera
En un acto en la fábrica en diciembre del 2014, René, uno de los dirigentes de Madygraf, decía que “es un orgullo tener acá presentes a compañeros de Zanon. Estos compañeros fueron los que nos mostraron el camino, allá por el 2001, que nosotros hoy estamos caminando. En plena crisis, cuando miles de fábricas cerraban, los compañeros de Zanon nos mostraron una salida, que es el control obrero”.
La fábrica Zanon, ocupada y bajo gestión obrera en la Patagonia Argentina, ha sido un ejemplo para miles de trabajadores. Hoy, junto con Madygraf, siguen al frente de impulsar la coordinación y la solidaridad obrera, recuperando tradiciones que los sindicatos burocratizados han abandonado.
“Nosotros hemos vivido todas las etapas, nos organizamos, logramos conquistar la comisión interna frente a la burocracia del sindicato… Pero entendimos que teníamos que seguir avanzando y salimos afuera de la fábrica, a organizar a otros compañeros que no estaban organizados, como World Color, como los compañeros de Print Pack, y entonces formamos la lista Bordó, para recuperar el sindicato de manos de la burocracia y ponerlo al servicio de los trabajadores. Pero sabemos que tampoco alcanza con recuperar un sindicato. Entonces de esta fábrica queremos crear un club obrero, que sea un punto de encuentro de todos los trabajadores del cordón industrial de la zona norte, para reunir a todos los trabajadores combativos, como Kraft, como Lear, como Stani, como Pepsico, como los compañeros del Rioplatense, como los trabajadores de la Volkswagen.”, decía René.
Con este objetivo ambicioso, se organizó el campeonato de futbol “Amistad obrera”. Los trabajadores de Madygraf habilitaron dos canchas y un quincho para los más de 400 trabajadores que participan, en el predio de la fábrica. Más de 200 jugadores estuvieron en la jornada inicial. Los equipos de futbol los formaron trabajadores de una decena de gremios, como los Gráficos, de la Alimentación, Metalmecánicos, Pintura, Estatales, Bebidas, Plástico, entre otros.
“Para nosotros es muy trascendente, vemos que es recuperar una tradición que tenía el movimiento obrero que es organizar la vida social que muchas veces está regimentada en los lugares de trabajo incluso por las mismas patronales que también realizan campeonatos, que organizan torneos con los logos y las camisetas de la empresa. En este campeonato no nos ponemos la camiseta de ninguna empresa.”, explica Damián 'Bebe' González, despedido de Lear y parte de la organización del Torneo.
Los trabajadores de Madygraf siguen luchando por la estatización y expropiación de la imprenta. Una iniciativa parlamentaria fue impulsada por el diputado provincial Christian Castillo (PTS-FIT). En noviembre del 2014, fue aprobada por unanimidad, aunque con modificaciones, en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, pero aún espera su tratamiento en el Senado. Los trabajadores no se rinden, y en el camino, van haciendo escuela: “Vamos a pelear por el pan de nuestra familia, para que nunca más queden familias en la calle”.
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The world has seen a series of economic crisises since the new millenium. One country, Argentina, has been particularly hard hit, having endured a practically perpetual crisis since 1998. As expected the upper classes and international businesses have done their best to unload the pain onto the backs of workers and the poor.
In Argentina however the people began to fight back. Rather than accept their fate when workplaces closed down workers began to occupy the premises and begin production on their own, ignoring the old bosses. The most famous of these expropriations was the Zanon ceramics factory, now known as FaSinPat (Fábrica Sin Patrones - Factory Without Bosses). It is the subject of the documentary film 'The Take'.
Since the beginning of the crisis more than 180 workplaces, some of them quite major, have been expropriated by their workers. What is happening is very much a libertarian revolution in slow motion. Here is the story of one of these, the graphic works factory Madygraf. From the Spanish magazine Diagonal...
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Ten months of workers' control in Madygraf
In Argentina, 10 months ago, the multinational company Donnelley became Madygraf, a factory occupied and managed by its workers.
"We are demonstrating that a plant can produce without bosses". They are the words of Augustine, a technician at Madygraf, an Argentine graphic factory in the industrial belt north of Buenos Aires occupied and managed by its workers for ten months. On August 11, 2014, the morning shift workers of the Donnelley graphic company came as usual to work. But this time they found a note stuck on the door: it was closed. The American company ceased production and left the country, filing a fraudulent bankruptcy and leaving more than 400 families on the street .
The workers were gathering at the gates of the factory and in an assembly decided to enter and make it produce . Soon after, Donnelley became MadyGraf, taking this name in honor of Mady, the daughter of one of the workers who helped organize resistance. Donnelley is a multinational company ranked on the 500 Fortune and is listed on the Nasdaq . Its activity is focused on graphic printing and related services; It has offices in North America, Europe and Latin America.
New voices, new forces
Madygraf workers' control did not fall from heaven. It was made possible by several years of organized workers resistance. Workers recovered their internal committee [council], confronted the union bureaucracy, linked to other struggles and gaining confidence and adding allies. In this way, one of the most innovative experiences was the formation of a Women's Commission , with families of the workers who came to the forefront of the fight and found their own voices.
"For us to organize in 2011 was a novelty, to know that women could be organized, that women were not that the system implies, a housewife at the door, there was no freedom and rights for women. We started to organize, not only to help our compañeros, but also to fight for ourselves. "says Anahí, of the Women's Commission of Madygraf .
After the occupation of the factory, the assembly gave over a space to the Women's Commission, where a playroom was set up and, support classes and art workshops are given. They did this with teachers and activists of leftist organizations such as the PTS. Families participated as part of the fight, and even a children's choir, 'Small Steps', was formed with the children of workers.
Putting the factory put into production also helped to strengthen the ties of solidarity with other sectors. Students of the University of Buenos Aires formed a center of social work practices within MadyGraf. Engineering students collaborated with workers in production technique issues.
The workers' self=management in the factory changed everyone's life . The factory nurse, Alcira, said in an interview: "When we very much decreased the stress level absenteeism and accidents went down. "
Worker solidarity and friendship
In a ceremony at the factory in December 2014, René, one of the leaders of Madygraf, said that "it is an honor to have here present Zanon compañeros. Back in 2001 these compañeros showed us the way we are walking today. In the midst of the crisis, when thousands of factories were closing, Zanon compañeros showed us a way out, which is workers' control ".
The Zanon factory, occupied and under workers' management in Patagonia Argentina , has been a model for thousands of workers. Today, together with Madygraf, it still leads in enhancing coordination and worker solidarity, recovering traditions the bureaucratized unions have abandoned.
"*We have lived all stages, we organized, we won back the internal committee from the union bureaucracy ... But we understood that we had to move forward and go outside the factory, to organize other colleagues who were not organized such as World Color, Print Pack, and then we formed the Bordó List to recover the union from the hands of the bureaucracy and make it serve the workers. But we know that it is not enough to recover a union. So we want to create a workers' club in this factory, which will be a meeting place for all workers in the industrial belt of the north, to bring all militant workers, such as Kraft, Lear, Stani, Pepsico, Rioplatense compañeros and the Volkswagen workers. *"said Rene.
With this ambitious goal, a football championship, 'Workers' Friendship' was organized . Madygraf workers fitted out two fields and a barbecue for the 400 workers involved, on the grounds of the factory. More than 200 players were there on the opening day. The workers formed football teams from a dozen unions, such as Graphics, Food, Metallurgists, Painting, Government Employees, Refreshment, Plastic, among others.
"For us it is very important that we see a recovery of a tradition that had the labor movement organizing the social life that is often regimented in the workplace regimented by the same employer who also also set up championships, organized tournaments with the logos and teeshirts of the company. In this championship we don't have the shirt of any company.", explains Damian 'Bebe' Gonzalez fired from Lear and part of the organization of the tournament.
Madygraf workers are still struggling for nationalization and expropriation of the printer . A parliamentary initiative was promoted by the provincial deputy Christian Castillo (PTS-FIT). In November 2014, it was approved unanimously, with modifications, in the Chamber of Deputies of the Province of Buenos Aires, but still expects its discussion in the Senate.
The workers do not surrender, and on the way, form a school: "*We will fight for the bread of our family, so that never again will families be left in the street."
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2015.06.16 23:06 burtzev [Argentina] Diez meses de control obrero en Madygraf Ten months of workers' control in Madygraf Español/English Cross post from r/worldanarchism

El mundo ha sido testigo de una serie de crisises económicos ya que el nuevo milenio . Un país, Argentina , ha sido golpeado particularily dura , después de haber sufrido una crisis casi perpetua desde 1998. Como se espera que las clases altas y las empresas internacionales han hecho todo lo posible para descargar el dolor en las espaldas de los trabajadores y los pobres.
En Argentina , sin embargo la gente comenzó a luchar. En lugar de aceptar su destino , cuando los centros de trabajo cerraron los trabajadores comenzaron a ocupar los locales y comenzar la producción por su cuenta, haciendo caso omiso de los antiguos jefes. La más famosa de estas expropiaciones fue la fábrica de cerámicas Zanon , ahora conocido como FaSinPat ( Fábrica Sin Patrones - Fábrica Sin Patrones ) . Es el tema de la película documental ' The Take '.
Desde el comienzo de la crisis más de 180 lugares de trabajo , algunos de ellos muy grande, han sido expropiadas por sus trabajadores . Lo que está sucediendo es mucho una revolución libertaria en cámara lenta. Esta es la historia de uno de ellos , el gráfico funciona fábrica Madygraf . Desde la revista española Diagonal ...
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*Diez meses de control obrero en Madygraf *
En Argentina, hace 10 meses, la empresa multinacional Donnelley se transformó en Madygraf, una fábrica ocupada y gestionada por sus trabajadores.
“Estamos demostrando que una planta puede producir sin patrones”. Son palabras de Agustín, técnico de Madygraf, una fábrica gráfica ocupada y gestionada por sus trabajadores desde hace diez meses en Argentina, en el cordón industrial al norte de Buenos Aires.
El 11 de agosto de 2014, los trabajadores del turno mañana de la empresa gráfica Donnelley llegaron como todos los días a trabajar. Pero esta vez se encontraron una nota pegada en la puerta: estaba cerrada. La empresa norteamericana dejaba de producir y abandonaba el país, presentando una quiebra fraudulenta y dejando a más de 400 familias en la calle.
Los trabajadores se fueron concentrando en los portones de la fábrica y reunidos en asamblea decidieron ingresar y ponerla a producir. Poco después, Donnelley se transformó en MadyGraf, tomando este nombre en homenaje a Mady, la hija de uno de los trabajadores que ayudó a organizar la resistencia.
Donnelley es una empresa multinacional que integra el ranking de las 500 Fortune y cotiza en el índice Nasdaq. Su actividad está centrada en la impresión gráfica y servicios relacionados; cuenta con sedes en Norteamérica, Europa y América Latina.
Nuevas voces, nuevas fuerzas
El control obrero en Madygraf no cayó del cielo. Fue posible por una resistencia obrera organizada durante varios años. Los trabajadores recuperaron su comisión interna [comité de empresa], se enfrentaron a la burocracia del sindicato, se relacionaron con otras luchas, fueron conquistando confianza y sumando aliados. En este camino, una de las experiencias más novedosas fue la formación de una Comisión de mujeres, con familiares de los trabajadores que se pusieron al frente de la lucha y descubrieron sus propias voces.
“Para nosotras organizarnos en el 2011 fue una novedad, saber que las mujeres se podían organizar, que las mujeres no eran eso que el sistema implica, un ama de casa de la puerta para dentro, que no existía libertad para la mujer, ni derechos. Nosotras empezamos a organizarnos, no solamente para ayudar a nuestros compañeros, sino también para dar una lucha por nosotras mismas”, explica Anahí, de la Comisión de mujeres de Madygraf.
Después de la ocupación de la fábrica, la asamblea cedió un lugar para la Comisión de mujeres, donde se instaló una sala de juegos, se dan clases de apoyo y talleres de arte. Esto lo llevan adelante junto con docentes y activistas de organizaciones de izquierda como el PTS. Las familias participan como parte de la lucha, y hasta se formó un coro de niños, los Pequeños de pie, con los hijos de los trabajadores.
Poner a producir la fábrica también permitió fortalecer los lazos de solidaridad con otros sectores. Estudiantes de la Universidad de Buenos Aires formaron un centro de prácticas de Trabajo Social dentro de MadyGraf. Estudiantes de ingeniería colaboran con los obreros en cuestiones técnicas de la producción.
La gestión obrera de la fábrica cambió la vida de todos. La enfermera de la fábrica, Alcira, decía en una entrevista: “Cuando entramos disminuyó mucho el nivel de estrés. Bajó el absentismo y bajaron los accidentes.”
Solidaridad y amistad obrera
En un acto en la fábrica en diciembre del 2014, René, uno de los dirigentes de Madygraf, decía que “es un orgullo tener acá presentes a compañeros de Zanon. Estos compañeros fueron los que nos mostraron el camino, allá por el 2001, que nosotros hoy estamos caminando. En plena crisis, cuando miles de fábricas cerraban, los compañeros de Zanon nos mostraron una salida, que es el control obrero”.
La fábrica Zanon, ocupada y bajo gestión obrera en la Patagonia Argentina, ha sido un ejemplo para miles de trabajadores. Hoy, junto con Madygraf, siguen al frente de impulsar la coordinación y la solidaridad obrera, recuperando tradiciones que los sindicatos burocratizados han abandonado.
“Nosotros hemos vivido todas las etapas, nos organizamos, logramos conquistar la comisión interna frente a la burocracia del sindicato… Pero entendimos que teníamos que seguir avanzando y salimos afuera de la fábrica, a organizar a otros compañeros que no estaban organizados, como World Color, como los compañeros de Print Pack, y entonces formamos la lista Bordó, para recuperar el sindicato de manos de la burocracia y ponerlo al servicio de los trabajadores. Pero sabemos que tampoco alcanza con recuperar un sindicato. Entonces de esta fábrica queremos crear un club obrero, que sea un punto de encuentro de todos los trabajadores del cordón industrial de la zona norte, para reunir a todos los trabajadores combativos, como Kraft, como Lear, como Stani, como Pepsico, como los compañeros del Rioplatense, como los trabajadores de la Volkswagen.”, decía René.
Con este objetivo ambicioso, se organizó el campeonato de futbol “Amistad obrera”. Los trabajadores de Madygraf habilitaron dos canchas y un quincho para los más de 400 trabajadores que participan, en el predio de la fábrica. Más de 200 jugadores estuvieron en la jornada inicial. Los equipos de futbol los formaron trabajadores de una decena de gremios, como los Gráficos, de la Alimentación, Metalmecánicos, Pintura, Estatales, Bebidas, Plástico, entre otros.
“Para nosotros es muy trascendente, vemos que es recuperar una tradición que tenía el movimiento obrero que es organizar la vida social que muchas veces está regimentada en los lugares de trabajo incluso por las mismas patronales que también realizan campeonatos, que organizan torneos con los logos y las camisetas de la empresa. En este campeonato no nos ponemos la camiseta de ninguna empresa.”, explica Damián 'Bebe' González, despedido de Lear y parte de la organización del Torneo.
Los trabajadores de Madygraf siguen luchando por la estatización y expropiación de la imprenta. Una iniciativa parlamentaria fue impulsada por el diputado provincial Christian Castillo (PTS-FIT). En noviembre del 2014, fue aprobada por unanimidad, aunque con modificaciones, en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, pero aún espera su tratamiento en el Senado. Los trabajadores no se rinden, y en el camino, van haciendo escuela: “Vamos a pelear por el pan de nuestra familia, para que nunca más queden familias en la calle”.
@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
The world has seen a series of economic crisises since the new millenium. One country, Argentina, has been particularly hard hit, having endured a practically perpetual crisis since 1998. As expected the upper classes and international businesses have done their best to unload the pain onto the backs of workers and the poor.
In Argentina however the people began to fight back. Rather than accept their fate when workplaces closed down workers began to occupy the premises and begin production on their own, ignoring the old bosses. The most famous of these expropriations was the Zanon ceramics factory, now known as FaSinPat (Fábrica Sin Patrones - Factory Without Bosses). It is the subject of the documentary film 'The Take'.
Since the beginning of the crisis more than 180 workplaces, some of them quite major, have been expropriated by their workers. What is happening is very much a libertarian revolution in slow motion. Here is the story of one of these, the graphic works factory Madygraf. From the Spanish magazine Diagonal...
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Ten months of workers' control in Madygraf
In Argentina, 10 months ago, the multinational company Donnelley became Madygraf, a factory occupied and managed by its workers.
"We are demonstrating that a plant can produce without bosses". They are the words of Augustine, a technician at Madygraf, an Argentine graphic factory in the industrial belt north of Buenos Aires occupied and managed by its workers for ten months. On August 11, 2014, the morning shift workers of the Donnelley graphic company came as usual to work. But this time they found a note stuck on the door: it was closed. The American company ceased production and left the country, filing a fraudulent bankruptcy and leaving more than 400 families on the street .
The workers were gathering at the gates of the factory and in an assembly decided to enter and make it produce . Soon after, Donnelley became MadyGraf, taking this name in honor of Mady, the daughter of one of the workers who helped organize resistance. Donnelley is a multinational company ranked on the 500 Fortune and is listed on the Nasdaq . Its activity is focused on graphic printing and related services; It has offices in North America, Europe and Latin America.
New voices, new forces
Madygraf workers' control did not fall from heaven. It was made possible by several years of organized workers resistance. Workers recovered their internal committee [council], confronted the union bureaucracy, linked to other struggles and gaining confidence and adding allies. In this way, one of the most innovative experiences was the formation of a Women's Commission , with families of the workers who came to the forefront of the fight and found their own voices.
"For us to organize in 2011 was a novelty, to know that women could be organized, that women were not that the system implies, a housewife at the door, there was no freedom and rights for women. We started to organize, not only to help our compañeros, but also to fight for ourselves. "says Anahí, of the Women's Commission of Madygraf .
After the occupation of the factory, the assembly gave over a space to the Women's Commission, where a playroom was set up and, support classes and art workshops are given. They did this with teachers and activists of leftist organizations such as the PTS. Families participated as part of the fight, and even a children's choir, 'Small Steps', was formed with the children of workers.
Putting the factory put into production also helped to strengthen the ties of solidarity with other sectors. Students of the University of Buenos Aires formed a center of social work practices within MadyGraf. Engineering students collaborated with workers in production technique issues.
The workers' self=management in the factory changed everyone's life . The factory nurse, Alcira, said in an interview: "When we very much decreased the stress level absenteeism and accidents went down. "
Worker solidarity and friendship
In a ceremony at the factory in December 2014, René, one of the leaders of Madygraf, said that "it is an honor to have here present Zanon compañeros. Back in 2001 these compañeros showed us the way we are walking today. In the midst of the crisis, when thousands of factories were closing, Zanon compañeros showed us a way out, which is workers' control ".
The Zanon factory, occupied and under workers' management in Patagonia Argentina , has been a model for thousands of workers. Today, together with Madygraf, it still leads in enhancing coordination and worker solidarity, recovering traditions the bureaucratized unions have abandoned.
"*We have lived all stages, we organized, we won back the internal committee from the union bureaucracy ... But we understood that we had to move forward and go outside the factory, to organize other colleagues who were not organized such as World Color, Print Pack, and then we formed the Bordó List to recover the union from the hands of the bureaucracy and make it serve the workers. But we know that it is not enough to recover a union. So we want to create a workers' club in this factory, which will be a meeting place for all workers in the industrial belt of the north, to bring all militant workers, such as Kraft, Lear, Stani, Pepsico, Rioplatense compañeros and the Volkswagen workers. *"said Rene.
With this ambitious goal, a football championship, 'Workers' Friendship' was organized . Madygraf workers fitted out two fields and a barbecue for the 400 workers involved, on the grounds of the factory. More than 200 players were there on the opening day. The workers formed football teams from a dozen unions, such as Graphics, Food, Metallurgists, Painting, Government Employees, Refreshment, Plastic, among others.
"For us it is very important that we see a recovery of a tradition that had the labor movement organizing the social life that is often regimented in the workplace regimented by the same employer who also also set up championships, organized tournaments with the logos and teeshirts of the company. In this championship we don't have the shirt of any company.", explains Damian 'Bebe' Gonzalez fired from Lear and part of the organization of the tournament.
Madygraf workers are still struggling for nationalization and expropriation of the printer . A parliamentary initiative was promoted by the provincial deputy Christian Castillo (PTS-FIT). In November 2014, it was approved unanimously, with modifications, in the Chamber of Deputies of the Province of Buenos Aires, but still expects its discussion in the Senate.
The workers do not surrender, and on the way, form a school: "*We will fight for the bread of our family, so that never again will families be left in the street."
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2015.06.15 21:09 burtzev [Argentina] Diez meses de control obrero en Madygraf Ten months of workers; control at Madygraf Español/English

El mundo ha sido testigo de una serie de crisises económicos ya que el nuevo milenio . Un país, Argentina , ha sido golpeado particularily dura , después de haber sufrido una crisis casi perpetua desde 1998. Como se espera que las clases altas y las empresas internacionales han hecho todo lo posible para descargar el dolor en las espaldas de los trabajadores y los pobres.
En Argentina , sin embargo la gente comenzó a luchar. En lugar de aceptar su destino , cuando los centros de trabajo cerraron los trabajadores comenzaron a ocupar los locales y comenzar la producción por su cuenta, haciendo caso omiso de los antiguos jefes. La más famosa de estas expropiaciones fue la fábrica de cerámicas Zanon , ahora conocido como FaSinPat ( Fábrica Sin Patrones - Fábrica Sin Patrones ) . Es el tema de la película documental ' The Take '.
Desde el comienzo de la crisis más de 180 lugares de trabajo , algunos de ellos muy grande, han sido expropiadas por sus trabajadores . Lo que está sucediendo es mucho una revolución libertaria en cámara lenta. Esta es la historia de uno de ellos , el gráfico funciona fábrica Madygraf . Desde la revista española Diagonal ...
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*Diez meses de control obrero en Madygraf *
En Argentina, hace 10 meses, la empresa multinacional Donnelley se transformó en Madygraf, una fábrica ocupada y gestionada por sus trabajadores.
“Estamos demostrando que una planta puede producir sin patrones”. Son palabras de Agustín, técnico de Madygraf, una fábrica gráfica ocupada y gestionada por sus trabajadores desde hace diez meses en Argentina, en el cordón industrial al norte de Buenos Aires.
El 11 de agosto de 2014, los trabajadores del turno mañana de la empresa gráfica Donnelley llegaron como todos los días a trabajar. Pero esta vez se encontraron una nota pegada en la puerta: estaba cerrada. La empresa norteamericana dejaba de producir y abandonaba el país, presentando una quiebra fraudulenta y dejando a más de 400 familias en la calle.
Los trabajadores se fueron concentrando en los portones de la fábrica y reunidos en asamblea decidieron ingresar y ponerla a producir. Poco después, Donnelley se transformó en MadyGraf, tomando este nombre en homenaje a Mady, la hija de uno de los trabajadores que ayudó a organizar la resistencia.
Donnelley es una empresa multinacional que integra el ranking de las 500 Fortune y cotiza en el índice Nasdaq. Su actividad está centrada en la impresión gráfica y servicios relacionados; cuenta con sedes en Norteamérica, Europa y América Latina.
Nuevas voces, nuevas fuerzas
El control obrero en Madygraf no cayó del cielo. Fue posible por una resistencia obrera organizada durante varios años. Los trabajadores recuperaron su comisión interna [comité de empresa], se enfrentaron a la burocracia del sindicato, se relacionaron con otras luchas, fueron conquistando confianza y sumando aliados. En este camino, una de las experiencias más novedosas fue la formación de una Comisión de mujeres, con familiares de los trabajadores que se pusieron al frente de la lucha y descubrieron sus propias voces.
“Para nosotras organizarnos en el 2011 fue una novedad, saber que las mujeres se podían organizar, que las mujeres no eran eso que el sistema implica, un ama de casa de la puerta para dentro, que no existía libertad para la mujer, ni derechos. Nosotras empezamos a organizarnos, no solamente para ayudar a nuestros compañeros, sino también para dar una lucha por nosotras mismas”, explica Anahí, de la Comisión de mujeres de Madygraf.
Después de la ocupación de la fábrica, la asamblea cedió un lugar para la Comisión de mujeres, donde se instaló una sala de juegos, se dan clases de apoyo y talleres de arte. Esto lo llevan adelante junto con docentes y activistas de organizaciones de izquierda como el PTS. Las familias participan como parte de la lucha, y hasta se formó un coro de niños, los Pequeños de pie, con los hijos de los trabajadores.
Poner a producir la fábrica también permitió fortalecer los lazos de solidaridad con otros sectores. Estudiantes de la Universidad de Buenos Aires formaron un centro de prácticas de Trabajo Social dentro de MadyGraf. Estudiantes de ingeniería colaboran con los obreros en cuestiones técnicas de la producción.
La gestión obrera de la fábrica cambió la vida de todos. La enfermera de la fábrica, Alcira, decía en una entrevista: “Cuando entramos disminuyó mucho el nivel de estrés. Bajó el absentismo y bajaron los accidentes.”
Solidaridad y amistad obrera
En un acto en la fábrica en diciembre del 2014, René, uno de los dirigentes de Madygraf, decía que “es un orgullo tener acá presentes a compañeros de Zanon. Estos compañeros fueron los que nos mostraron el camino, allá por el 2001, que nosotros hoy estamos caminando. En plena crisis, cuando miles de fábricas cerraban, los compañeros de Zanon nos mostraron una salida, que es el control obrero”.
La fábrica Zanon, ocupada y bajo gestión obrera en la Patagonia Argentina, ha sido un ejemplo para miles de trabajadores. Hoy, junto con Madygraf, siguen al frente de impulsar la coordinación y la solidaridad obrera, recuperando tradiciones que los sindicatos burocratizados han abandonado.
“Nosotros hemos vivido todas las etapas, nos organizamos, logramos conquistar la comisión interna frente a la burocracia del sindicato… Pero entendimos que teníamos que seguir avanzando y salimos afuera de la fábrica, a organizar a otros compañeros que no estaban organizados, como World Color, como los compañeros de Print Pack, y entonces formamos la lista Bordó, para recuperar el sindicato de manos de la burocracia y ponerlo al servicio de los trabajadores. Pero sabemos que tampoco alcanza con recuperar un sindicato. Entonces de esta fábrica queremos crear un club obrero, que sea un punto de encuentro de todos los trabajadores del cordón industrial de la zona norte, para reunir a todos los trabajadores combativos, como Kraft, como Lear, como Stani, como Pepsico, como los compañeros del Rioplatense, como los trabajadores de la Volkswagen.”, decía René.
Con este objetivo ambicioso, se organizó el campeonato de futbol “Amistad obrera”. Los trabajadores de Madygraf habilitaron dos canchas y un quincho para los más de 400 trabajadores que participan, en el predio de la fábrica. Más de 200 jugadores estuvieron en la jornada inicial. Los equipos de futbol los formaron trabajadores de una decena de gremios, como los Gráficos, de la Alimentación, Metalmecánicos, Pintura, Estatales, Bebidas, Plástico, entre otros.
“Para nosotros es muy trascendente, vemos que es recuperar una tradición que tenía el movimiento obrero que es organizar la vida social que muchas veces está regimentada en los lugares de trabajo incluso por las mismas patronales que también realizan campeonatos, que organizan torneos con los logos y las camisetas de la empresa. En este campeonato no nos ponemos la camiseta de ninguna empresa.”, explica Damián 'Bebe' González, despedido de Lear y parte de la organización del Torneo.
Los trabajadores de Madygraf siguen luchando por la estatización y expropiación de la imprenta. Una iniciativa parlamentaria fue impulsada por el diputado provincial Christian Castillo (PTS-FIT). En noviembre del 2014, fue aprobada por unanimidad, aunque con modificaciones, en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, pero aún espera su tratamiento en el Senado. Los trabajadores no se rinden, y en el camino, van haciendo escuela: “Vamos a pelear por el pan de nuestra familia, para que nunca más queden familias en la calle”.
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The world has seen a series of economic crisises since the new millenium. One country, Argentina, has been particularly hard hit, having endured a practically perpetual crisis since 1998. As expected the upper classes and international businesses have done their best to unload the pain onto the backs of workers and the poor.
In Argentina however the people began to fight back. Rather than accept their fate when workplaces closed down workers began to occupy the premises and begin production on their own, ignoring the old bosses. The most famous of these expropriations was the Zanon ceramics factory, now known as FaSinPat (Fábrica Sin Patrones - Factory Without Bosses). It is the subject of the documentary film 'The Take'.
Since the beginning of the crisis more than 180 workplaces, some of them quite major, have been expropriated by their workers. What is happening is very much a libertarian revolution in slow motion. Here is the story of one of these, the graphic works factory Madygraf. From the Spanish magazine Diagonal...
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Ten months of workers' control in Madygraf
In Argentina, 10 months ago, the multinational company Donnelley became Madygraf, a factory occupied and managed by its workers.
"We are demonstrating that a plant can produce without bosses". They are the words of Augustine, a technician at Madygraf, an Argentine graphic factory in the industrial belt north of Buenos Aires occupied and managed by its workers for ten months. On August 11, 2014, the morning shift workers of the Donnelley graphic company came as usual to work. But this time they found a note stuck on the door: it was closed. The American company ceased production and left the country, filing a fraudulent bankruptcy and leaving more than 400 families on the street .
The workers were gathering at the gates of the factory and in an assembly decided to enter and make it produce . Soon after, Donnelley became MadyGraf, taking this name in honor of Mady, the daughter of one of the workers who helped organize resistance. Donnelley is a multinational company ranked on the 500 Fortune and is listed on the Nasdaq . Its activity is focused on graphic printing and related services; It has offices in North America, Europe and Latin America.
New voices, new forces
Madygraf workers' control did not fall from heaven. It was made possible by several years of organized workers resistance. Workers recovered their internal committee [council], confronted the union bureaucracy, linked to other struggles and gaining confidence and adding allies. In this way, one of the most innovative experiences was the formation of a Women's Commission , with families of the workers who came to the forefront of the fight and found their own voices.
"For us to organize in 2011 was a novelty, to know that women could be organized, that women were not that the system implies, a housewife at the door, there was no freedom and rights for women. We started to organize, not only to help our compañeros, but also to fight for ourselves. "says Anahí, of the Women's Commission of Madygraf .
After the occupation of the factory, the assembly gave over a space to the Women's Commission, where a playroom was set up and, support classes and art workshops are given. They did this with teachers and activists of leftist organizations such as the PTS. Families participated as part of the fight, and even a children's choir, 'Small Steps', was formed with the children of workers.
Putting the factory put into production also helped to strengthen the ties of solidarity with other sectors. Students of the University of Buenos Aires formed a center of social work practices within MadyGraf. Engineering students collaborated with workers in production technique issues.
The workers' self=management in the factory changed everyone's life . The factory nurse, Alcira, said in an interview: "When we very much decreased the stress level absenteeism and accidents went down. "
Worker solidarity and friendship
In a ceremony at the factory in December 2014, René, one of the leaders of Madygraf, said that "it is an honor to have here present Zanon compañeros. Back in 2001 these compañeros showed us the way we are walking today. In the midst of the crisis, when thousands of factories were closing, Zanon compañeros showed us a way out, which is workers' control ".
The Zanon factory, occupied and under workers' management in Patagonia Argentina , has been a model for thousands of workers. Today, together with Madygraf, it still leads in enhancing coordination and worker solidarity, recovering traditions the bureaucratized unions have abandoned.
"*We have lived all stages, we organized, we won back the internal committee from the union bureaucracy ... But we understood that we had to move forward and go outside the factory, to organize other colleagues who were not organized such as World Color, Print Pack, and then we formed the Bordó List to recover the union from the hands of the bureaucracy and make it serve the workers. But we know that it is not enough to recover a union. So we want to create a workers' club in this factory, which will be a meeting place for all workers in the industrial belt of the north, to bring all militant workers, such as Kraft, Lear, Stani, Pepsico, Rioplatense compañeros and the Volkswagen workers. *"said Rene.
With this ambitious goal, a football championship, 'Workers' Friendship' was organized . Madygraf workers fitted out two fields and a barbecue for the 400 workers involved, on the grounds of the factory. More than 200 players were there on the opening day. The workers formed football teams from a dozen unions, such as Graphics, Food, Metallurgists, Painting, Government Employees, Refreshment, Plastic, among others.
"For us it is very important that we see a recovery of a tradition that had the labor movement organizing the social life that is often regimented in the workplace regimented by the same employer who also also set up championships, organized tournaments with the logos and teeshirts of the company. In this championship we don't have the shirt of any company.", explains Damian 'Bebe' Gonzalez fired from Lear and part of the organization of the tournament.
Madygraf workers are still struggling for nationalization and expropriation of the printer . A parliamentary initiative was promoted by the provincial deputy Christian Castillo (PTS-FIT). In November 2014, it was approved unanimously, with modifications, in the Chamber of Deputies of the Province of Buenos Aires, but still expects its discussion in the Senate.
The workers do not surrender, and on the way, form a school: "*We will fight for the bread of our family, so that never again will families be left in the street."
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2014.12.28 11:02 foresbailo AHORA QUE ESTAMOS EN LA FIESTA DEL CONSUMO LLAMADA NAVIDAD...El imperio del consumo POR Eduardo GALEANO

La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar. La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo. El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En la fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica. EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial. «Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas». Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar. El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico. Triunfa la basura disfrazada de comida: esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald’s, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas. El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald’s no puede faltar en la barriga de un buen atleta. El inmenso ejército de McDonald’s dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald’s de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín. Un signo de los tiempos: esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald’s viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restorán de Montreal en Canadá: el restorán cerró. Pero en el 98, otros empleados e McDonald’s, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.
Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra. Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.
Los expertos saben convertir a las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla. La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: ellas también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, mejor: las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar? El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente sobre la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas. Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a siete mil años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos. En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación, y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiene den las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre, y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegados es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio. Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora, ¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas? El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial. El shopping center, o shopping mall, vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas. La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.
Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta.
Eduardo GALEANO Montevideo, Uruguay
http://latinoamericana.org/2005/textos/castellano/Galeano.htm
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